Playlist inconclusa para la gente de mi vida

벚꽃 엔딩 (Cherry blossom ending), 버스커 버스커 | hace un par de días salí a pasear y vi cómo casi todos los cerezos finalmente están florecidos, y lo primero que se me vino a la cabeza es V. No sé del todo por qué. Capaz porque la suavidad de los pétalos me hace acordar un poco a ella, o porque a pesar de la lluvia que pueda caerles encima los cerezos quedan desnudos solo cuando ellos lo deciden. Sea cual sea la razón, esta es la canción que suena en todos los locales de Corea durante los dos momentos del año en el que florecen los cerezos, así que últimamente la estoy escuchando muchísimo. Es de mis favoritas, así que linkear una de mis amistades a algo tan lindo me llena el pecho de calor.

I’m not okay (I promise), My Chemical Romance | el último recuerdo positivo que tengo de L. fue en uno de nuestros encuentros semanales. La semana anterior no nos habíamos visto porque había ido al funeral de una amiga en común al que yo no pude ir, por lo que era la primera vez que lo veía después del hecho.

Les habló de ella a mis compañeres. Les contó lo que había hecho en vida. Les mostró el precedente que había dejado para la literatura juvenil en Argentina.

Cuando nos íbamos me abrazó fuerte y me dijo al oído “nosotres sabemos”. Y nosotres sabíamos.

Inseparable, Jonas Brothers | hace ya un rato que estoy entrando pánico porque mañana voy a tener una charla que no quiero tener, pero a la que me obligo a ir porque soy adulta y las cosas se manejan de esta forma. Porque las cosas no se resuelven solas, como por arte de magia, me digo, me convenzo.

Es de tardecita y estoy sentada en el quincho, con mis perros. Le mando un whatsapp a N. para ver qué está haciendo, porque durante la última semana y media me estuve sintiendo muy sola. Y como me conoce, como me siente, me invita a tomar chocolatada a las 8 de la mañana y a almorzar, para que no me sienta así.

En general no nos decimos te quiero, pero nos mandamos memes a la madrugada y nos abrazamos fuerte cuando nos despedimos.

춥다 (It’s cold), Epik High feat. Lee Hi | estamos ambas recostadas sobre unas reposeras al borde de la pileta. Es de madrugada, a mi hermana no la dejaron venir porque se llevó una materia y hablamos sobre qué voy a hacer ahora que estoy por terminar el secundario.

No sé, M.”, le digo. También le digo cosas que no sé si ella recuerda, pero yo sí. Y me parecen hirientes. Y no quiero ser la Flor que piensa así.

Unos años después se muda a su departamento, y pasa un año hasta que voy a conocerlo. Hace mucho que apenas hablamos, pero nos reencontramos y es como si nos hubiéramos visto ayer.

Me consuela en un momento de mierda. Me hace reír cuando esa noche nos quedamos a dormir. Me hace sentir cómoda, un poco como la Flor niña que iba a bailar K-Pop con mi hermana y con ella en el patio, a la madrugada, una y otra y otra vez.

Pasaron años y aún así no tengo dudas: es muy fácil volver a casa

Monster, Henry | estábamos terminando las hamburguesas cuando V. me preguntó qué quería hacer después, y yo me sorprendí porque no pensé que quisiera seguir de largo. Ninguna tenía un plan, así que terminamos yendo al cine a ver una peli de terror. Un sábado. A las once de la noche.

Estoy sentada en el cine comiendo pochoclo que nos salió gratis y no sé leer ningún tipo de señal, así que no tengo muy en claro qué estamos haciendo. Nos sentamos atrás de todo, aunque no es una sala muy grande. Hay poca gente además de nosotras. Nos reímos todo el tiempo, incluso durante la película, porque compartimos el sentido de humor y porque además me causa cuando se asusta.

Me agarra la mano en una escena muy de miedo, pero cuando pasa no la suelta, y yo no la saco. Me hace mimitos con el pulgar y yo la miro de reojo cada vez que puedo, preguntándome si al estar tan pegadas, con mi cabeza en su hombro y tomadas de la mano, se dará cuenta de lo rápido y fuerte que me late el corazón.

Pieces, Sum 41 | estoy tirada en el sillón de mi casa. Es verano, quizás del año 2010 o 2011, y no tengo nada que hacer. Creo que no hay luz, porque sino probablemente estaría en la computadora. Me llega un mensaje de S. y lo abro enseguida, porque a veces me necesita. Me necesita. O quizás yo lo necesito para llenar espacios, y él se aprovecha.

Me dice que leyó la última entrada de mi blog (porque la necesidad de escribir viene de muchísimos años), y el siguiente mensaje que llega se me graba en la mente de una forma tan a fuego que lo recuerdo palabra a palabra, emoji de los 2000 incluido, casi diez años después, en la otra punta del mundo: sos perfecta pero no puedo enamorarme de vos :'(.

Real friends, Camila Cabello | el último recuerdo que tengo de P. es estar hablando con ella en el recreo un invierno muy frío, pidiéndome perdón por todo lo que había causado. Porque su homofobia no le dejó ver más allá de un rumor y me dejó sin amigas los últimos años de secundaria en un colegio altamente LGBTQ+ fóbico. P., que pasaba semanas enteras en mi casa cuando no quería volver a la suya.

P., que después de esa charla no volvió a dirigirme la palabra nunca más.

River, Charlie Puth | I. maneja muy rápido, siempre apurado, siempre queriendo mostrar el auto caro que tiene. No entiendo del todo por qué me subo con él cuando sé cómo maneja, pero ahí estoy, un domingo a la mañana, yendo al cumpleaños de mi primo.

Él no entiende por qué tengo que ir, por qué no puedo decirle a mi familia que no voy a ir y listo. Al principio creo que me lo dice porque está medio dormido, porque lo despierto temprano a pesar de que nos quedamos despiertes hasta tarde, pero también me lo dice en el auto, ya despabilado. Y ahí, en el medio de la 60, muy de repente y como una trompada, me doy cuenta de que jamás podría compartir nada con alguien que realmente me haga ese planteo.

Russian roulette, Rihanna | M. me dice por MSN que nuestra relación es como un libro abierto y que él pone un marcapáginas en este lugar para continuarla después: yo lo estoy dejando, y él no entiende por qué. Yo tampoco entiendo mucho, en realidad. Y no lo voy a entender por mucho tiempo.

Me di cuenta de que no lo quería más cuando le regalé un cascabel que se le había salido a mi peluche de la infancia favorito y a los días se lo pedí porque no podía soportar que él tuviera algo tan significativo emocionalmente para mí. Fue tal el maltrato psicológico de los años en los que estuvimos juntes que tardé seis meses entre que tomé la decisión y pude dejarlo. Tuvo que encontrarme mi mamá, llorando en mi pieza, para hacerme entender que seguir con eso era hacernos perder tiempo a ambes. La culpa que me generó siempre, les amigues de les que me separó y los mensajes de odio disfrazados de romanticismo adolescente no me dejaron ver durante mucho tiempo que yo lo quería porque era a lo único que me permitía aferrarme.

“¿Quién te va a querer como yo?” me decía, casi amenazante, siempre haciéndome entender que solo él me iba a querer así porque mi personalidad, porque mi cuerpo, porque mi forma de querer. Nadie, le respondía yo, deseosa de que eso fuera cierto.

Y sinceramente espero que lo sea.

Supermarket flowers, Ed Sheeran | estoy en el balcón escuchando música cuando el nuevo enfermero se me acerca. “Vos sos Flor, ¿no?”. Le digo que sí, él me dice que se llama Manuel, que me reconoció porque P. habla mucho sobre mí. Le digo que no, que se debe estar confundiendo, que ella siempre habla sobre S., y me dice que de él también, que habla de todes, en realidad, pero que siempre le cuenta todos mis logros y le recalca que me lo conseguí sola, que son áreas en las que la familia no tiene contactos, que le impresiona saber a dónde llegué a tan corta edad.

Hace frío y estoy segura de que es mayo del 2016. Ella está en la cama, no nos escucha, pero antes de irme a cursar la abrazo fuerte y le digo que un par de días después le voy a caer para hacerle bombas de papa, que le encantan.

Me da su receta, que es bastante parecida a la de mi mamá, y me voy.

The run and go, Twenty One Pilots | le digo a U. que estoy triste, que no quiero estar donde estoy, que se me rompió la compu y la tele me pide que meta diez veces el mail y la contraseña. Estoy frustrada, faltan un par de días hasta que vuelva a casa, y aún así no sé si quiero volver.

Ella me escucha y me manda memes. No me dice te quiero ni de casualidad, pero me acompaña cuando el insomnio me pega fuerte a las cuatro de la mañana y cuando desayuno a las seis de la mañana en un balcón cuyas sensaciones me son ajenas. Me manda tweets graciosos y me putea cuando, para variar, nuestras opiniones chocan.

Me hace reír y yo la quiero. Conmigo. Para siempre. Haciéndome bien.

When you’re smiling, Michael Bublé | nuestro aula de primer grado, con la seño Marita, es una que está en el patio chico. Tiene un escalón a la mitad, y si venís distraíde capaz te pegás un palazo.

A mí por ahora no me pasó, porque soy muy consciente de ese escalón. Soy la más alta de la clase, la más grandota, y lo odio. Todas mis compañeras son chiquitas, flaquísimas y femeninas, y yo disfruto mucho más subir el pino de mi casa y jugar con mi perro que los juegos de nena.

Así que cuando G. me pide de hablar, como si fuésemos adultes, me aseguro de estar en la parte de abajo del escalón. No sé de dónde salió esta noción de tener que ser femenina, chiquita y frágil porque en mi casa no es algo que se recalque, pero sé que en el fondo lo tengo muy presente.

Te dejo por C., me dice, como si nada, y se va. Y yo me quedo ahí, medio con el corazón roto y medio enojada, porque C. es justamente una de nuestras compañeras que es la definición de nena femenina modelo, y yo no puedo entender qué pasó, si me aseguré de estar parada donde tenía que estar.

You’re my best friend, Queen | estoy medio desnuda en el baño, a punto de entrar a ducharme, cuando me llega un mensaje de texto de D. En esa época no hacía nada, nada sin el celular al lado, así que lo leí enseguida.

Pary, se murió el papá de xpersona.

Cierro la ducha, me visto, voy corriendo a la compu y mientras abre el MSN le mando mil mensajes preguntándole qué pasó, cómo sabe, cómo está esa persona, que qué hacemos. No vivimos cerca de ella, así que no podemos ir. No tenemos el contacto de ningún familiar, así que no podemos intentar contactarla.

Esperamos juntas durante varias horas que esta persona nos contacte a alguna de las dos, o updatee su Facebook, o algo. Y finalmente le manda un mensaje a ella, la tranquiliza, le dice que está bien. Pero sabemos que no está bien. Y yo sé que D. no está bien, lo noto, la conozco, pero soy una adolescente que apenas si tuvo alguna experiencia con la muerte, y me quedo hablando con ella hasta bien entrada la madrugada, hablando de todo menos de eso, sin saber qué hacer.

8 comentarios
  1. Que analisis!!! Sirve para espantar fantasmas, distinguir realidades y profundizar sentimientos. Besos Flor, siempre tan profunda.

  2. Es muy triste que a veces tengamos que pasar momentos de mierda para darnos cuenta qué cosas nos lastiman, y cómo poder empezar a solucionarlas, aunque lleve tiempo.
    Lo lindo es cuando la vida, en esas vueltas de mierda que tiene el 90% del tiempo, te hace cruzarte gente que, quizás en un principio no te das cuenta, porque sos chique o porque sos bolude, termina siendo uno de tus “salvavidas”.
    So happy que encontré uno de mis salvavidas tan temprano, que boluda que no me di cuenta antes, pero que bien que me di cuenta a tiempo ♡♡♡♡

  3. Flor siempre llegando a mi corazon!! Tantas cosas sabidas, compartidas, y algunas otras no. No? El crecer (y no me refiero a crecer de tamaño ) no es facil, a veces nos hace transitar por caminos dolorosos pero tambien pasamos por increibles experiencias donde la risa , a veces, termina ganandonos. Has conocido buenas personas y otras no tanto. Otras , q a veces provocan dolor aun sabiendo que lo haran. Pero lo importante es lo q vos aprendiste y aprenderas de todo ello y de cada experiencia en particular. Lo importante es quien sos y con quien elegis estar. Lo importante es lo q logramos, por que sabemos todo el empeño y esfuerzo q ponemos. ( aunque a veces logremos un poquito menos de lo q alguna vez soñamos ) Todo lo que nos hace diferentes a veces molesta a los demas, pero eso importa? Si no se hace mal a nadie, eso importa? . Flor La leccion de August , uno de nuestro libros favoritos, es exactamente eso : una leccion. Todos deberiamos leerlo, en las escuelas sobre todo. El nos enseña q la diferencia no importa , que no es lo q debemos marcar, que lo que debemos mirar y valorar es la escencia, el amor a los demas. Flor tus valores y tus analisis de cada situacion son inmensamente profundos. August seguro estaria orgulloso de vos como yo lo estoy ahora. Te amo hija ❤❤❤❤ (y si leyeron el libro este te lo manda August)

  4. En la ultima frase q dice: ” y si leyeron el libro este . . . te lo manda August ” me falto APLAUSO. Que vas a hacer, son las cosas de tu madre ‍♀️

  5. Lo que te moviliza, los sentimientos, las experiencias vividas… Qué placer tendrás al poder volcarlos en un papel con esa pluma! La que a la vez nos permite acercarnos a tu corazoncito de manera tan agradable.

  6. Cada vez que te leo reflexiono y me pongo feliz. No importa que no entienda, siempre te haces entender. Abrazo al otro lado del charco ❤️

  7. Flor querida: qué hermoso es siempre leerte. Que sigas experimentando y disfrutando de todo, que aquí esperamos y recibimos con alegría todas tus palabras.
    ¡Abrazo!
    María

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